Mi nombre es Alba Pérez Padilla y resido en Madrid. Aunque en las redes sociales me encontrarás como Artesinedie, elegí este pseudónimo ya que la locución latina “sine die” (sin tiempo, indefinidamente) representa muy bien mi relación con el mundo del Arte.

Desde niña siempre he sentido la necesidad de crear y expresarme a través del mundo artístico. Estudié Filología Hispánica por mi amor hacia la literatura y en especial la poesía. La creatividad y la imaginación han ido creciendo conmigo de la mano e intentaba manifestarlas ya fuera dibujando, tocando la guitarra, con la poesía o la danza, pero todos esos caminos iban y venían como entretenimiento y evasión.


El descubrimiento de la fotografía ha sido una preciosa serendipia que llegó hace tres años sin buscarla –cuando no sabía absolutamente nada de técnica fotográfica– pero me atrajo muchísimo como forma de expresión artística, y ahora se ha convertido totalmente en una necesidad para expresar y comunicar mi mundo interior. Lo que más me gusta del lenguaje fotográfico es el autoconocimiento y aprendizaje constante y continuo en el que nos sumerge.

Aunque siempre me ha gustado fotografiar paisajes y naturaleza, me di cuenta de que lo hacía desde una perspectiva más onírica e intimista, por eso cuando descubrí el retrato quise indagar en él desde una visión artística; intento crear imágenes con un tono poético.


Comencé acompañando a un amigo fotógrafo y haciendo sesiones conjuntas, de esta manera nos complementábamos ya que él dominaba mucho la técnica y yo era novata, pero le aportaba mis ideas y ayuda con el estilismo y la parte más creativa, de esta forma aprendí bastante y la técnica fue llegando a base de hacer numerosas sesiones de fotos con modelos.

Con el retrato artístico me siento muy identificada, voy buscando el intimismo, el misterio, la belleza…, en conexión con la otra persona. Además de lo emotivo, también busco un lado estético y más lúdico incorporando elementos significativos al retrato. Es muy mágico descubrir en el resultado un pedacito de mí en cada una de las imágenes.

A día de hoy sigo con mi primera cámara desde que comencé con la fotografía de retrato, la Canon 750D, llevo tres años con ella y creo que es una cámara muy versátil y práctica para los comienzos en la fotografía, además de cómoda por su ligereza.

Trabajo con dos objetivos fijos:

  • Canon 50mm 1.4, mi favorito para retrato, pues con el factor de multiplicación de mi cámara sería como un 85mm
  • Sigma Art 24mm 1.4, que lo utilizo sobre todo cuando quiero incorporar más escenario en la imagen.

Todo mi equipo lo llevo en la mochila K&F Concept, con la que estoy encantada; es ligera y queda todo bien acomodado y seguro, además tiene espacio para meter atrezzo y algunas prendas aparte del equipo fotográfico.

Mis fijos suelen ser un reflector mediano de Neewer, una batería de recambio, otra tarjeta de repuesto, algún filtro ND y pequeños utensilios para jugar con la luz y el color, como un prisma, una linterna, algún espejito etc. El trípode no suelo llevarlo, lo reservo para autorretrato o fotografía de larga exposición en interiores.

Instagram: @artesinedie
Portfolio: vogue.it