Mis inicios en la fotografía son trabajando para varios periódicos locales y revistas especializadas, cubriendo corridas de toros por toda la geografía nacional.
Me metí en la Universidad con la intención de aprenderlo todo en el grado de Audiovisuales y Multimedia. Que equivocado estaba…
Creo que es muy importante el uso de un buen material para obtener un mejor resultado, sobre todo en situaciones extremas, por eso siempre intento contar con el mejor equipo posible
Empecé a trastear con las desechables de las de antes, y en un viaje a Londres descubrí que la fotografía me transmitía una sensación de «mono» brutal, ya con veintitantos.
Después de probar muchas cosas descubrí la fotografía de boda a ahí encontré mi pasión. Ahora tengo la suerte que mi trabajo me lleva alrededor del mundo.
Me encantan las bodas y todo lo que ello supone, pero entonces la fotografía de bodas no es como la conocemos ahora y tenía peor fama que cualquier otra disciplina fotográfica.
Llegué a la fotografía de boda apasionado por la adrenalina que genera ese acontecimiento y por los miles de momentos históricos para una familia que se pueden captar.
Durante toda mi vida siempre he sido muy inquieto, y he conocido a muchos fótografos de otros estilos fotógraficos, sobre todo documental y calle, que me han aportado ese extra en mi forma de documentar un evento como es una boda.
Me dedico a la fotografia de bodas y junto a 16 fotógrafos mas. El boca a boca junto al buen trabajo y el amor que le ponemos nos llevo a dónde estamos.
Coincidí con el despertar de la nueva fotografía de bodas. De repente todo era posible y la fotografía de bodas se convirtió en algo tremendamente creativo y diverso.
Tuve la oportunidad de ir a una boda con un compañero y descubrir que me encantaba fotografiar eso y sentirlo desde bien cerca. Ahí decidí dar el salto a este mundo y creo que el fotoperiodismo sigue estando muy presente en mi trabajo.
Gracias a la fotografia de naturaleza aprendí la parte técnica de la fotografia. En mi fotografía actual aun hoy observo la influencia de mis comienzos como fotógrafo de naturaleza.
Soy un apasionado del “movimiento de pies” y de estar cerca de la escena, además he comprobado con el paso de los años que utilizando una lente fija no me anclo en un sitio y así me fuerzo a componer y encuadrar de manera diferente.
Se viven momentos muy especiales, es un estilo de fotografía muy emocional, y yo soy una persona que se deja llevar por las emociones.