Mi nombre es Francisco Ubilla y soy fotoperiodista. Soy chileno y actualmente vivo en Palma de Mallorca, donde me desempeño como fotógrafo freelance para El País y Associated Press.

Conocí la fotografía en mis últimos años de periodismo en la Universidad Diego Portales, en Chile, cuando tuve que realizar mi práctica profesional. Fue ahí cuando me aceptaron como redactor en práctica para la revista «Geográfica», una revista de exploración.

La abuela y la carta

En las expediciones acompañaba a un fotógrafo colaborador de National Geographic, Claudio Almarza, y poco a poco me fue enseñando el mundo de la fotografía. Después de un tiempo me enamoré definitivamente de esta profesión y decidí cursar un Máster en Fotografía en la Universidad Politécnica de Valencia, donde empezó mi carrera como fotógrafo.

Mi especialidad es el fotoperiodismo pero también la fotografía de calle. En esta última he conseguido algunos logros, como el Primer Lugar de Chile en el Sony World Photography Award, ser finalista un par de veces en el SIPA Award y tener menciones de honor en el IPA Award, el Travel Photography Society, ND Award, entre otros.

Con respecto a la fotografía de calle, empecé a realizarla tras volver a Chile después de pasar 8 años en Europa. Decidí recorrer las calles de Santiago con mi cámara y tratar de capturar la ciudad de acuerdo a mi perspectiva. Me encanta el color y me llama mucho la atención la geometría, pero eso no lo encontraba en la fotografía de calle que veía en foros especializados, donde dominaba el blanco y negro y la composición apresurada.

Pensé «¿Por qué tengo que hacer todo como los demás lo hacen?»

Salí a la calle a fotografiar para divertirme, buscando rincones y situaciones que me llamasen la atención para sacarles el mejor potencial posible de acuerdo a mi forma de ver. A fin de cuentas creo que la fotografía es sobre todo un estado mental, y si en mi caso estoy feliz y concentrado en lo que hago, las situaciones van apareciendo por si solas como obra de magia. Y lo paso bien.

Batalla de los Moros y Cristianos – Pollenca

Con el fotoperiodismo ha sido un ir y venir. Al llegar a Valencia dejé el periodismo para concentrarme en mi educación y en mis  proyectos fotográficos, y no lo retomé hasta mi retorno a Chile, 8 años después. Había hecho muchas exposiciones, colaborado con algunos periódicos y de vuelta en mi país quise hacer lo mismo, pero después de tocar muchas puertas, éstas permanecieron cerradas.

No fue hasta que llegué a Palma de Mallorca, hace 3 años atrás, cuando me contacta el editor de AP en España para un encargo sobre un aluvión en Mallorca, y de ahí en adelante se ha mantenido la relación profesional. Con el tiempo surgió El País ya que estaban buscando a alguien en las Islas Baleares. Tuve suerte y me cogieron y la relación profesional con ambos medios sigue hasta ahora.


Menorca – Sant Joan

Actualmente solo trabajo con una Canon 7D. Es una cámara que me agrada porque es sólida y, por sobre todas las cosas, rápida. Tiene una ráfaga de disparos que solo se le equipara la 1DX, una cámara que cuesta 4 veces más, y me interesa por fotografiar situaciones de deporte como también congelar escenas callejeras que pasan en una fracción de segundo. De todas formas ya está un poco vieja y la quiero cambiar.

Los objetivos que utlizo

Sigma 17-50mm f2.8. Es el objetivo que uso con más regularidad, ya que es versátil y luminoso. Lo puedo usar tanto para fotografía de calle como situaciones variadas del fotoperiodismo y de calle.

Limpieza del metro de Palma de Mallorca – Covid19

Canon 70-200mm f4. Lo uso principalmente para el fotoperiodismo, como por ejemplo situaciones que requieren que me aleje para tener una buena toma y que mi presencia no distraiga una situación. También para deporte funciona bastante bien. 

Canon 50mm f1.4. Lo uso especialmente en retratos, cuando quiero difuminar el fondo y concentrar la situación en el retratado. A veces, cuando hay muy poca luz, lo uso para fotografía de calle y fotoperiodismo.

Mi mochila es una Lowepro 400 AW II. Me va bastante bien y es muy cómoda. Me cabe casi todo lo que necesito y me da la opción de transportar con mucha comodidad mi trípode, un Manfrotto 190X.

En la mochila llevo casi siempre varias tarjetas de memoria, baterías y pilas de recambio. Las cosas que van rotando son mis flashes, los lentes, filtros de densidad neutra como también degradados por si alguna vez quiero hacer paisajes, a lo cual le sumo un cable disparador y algún disparador inalámbrico para los flahes.

A veces también llevo una luz led, de esas que se usan para video, ya que a la hora de iluminar una escena con muy poca luz me va bastante bien. Si voy a estar mucho tiempo en la calle fotografiando, a veces también sumo una empuñadura para mis baterías. A veces me encargan video, así que a todo esto le sumo un micrófono Rode.  

Web y redes sociales

WEB: franciscoubilla.com
Instagram: @francisco_ubilla_photos