Me llamo Jesús P. Cuevas, soy fotógrafo, diseñador gráfico y realizador audiovisual y vivo en Madrid. 

Siempre he hecho fotos, ya sea en los viajes a la playa con mis padres con la típica cámara que había por casa de carrete o ya de más mayor con la llegada de los móviles con cámara. Sin embargo, no fue hasta hace casi 4 años que comencé este bonito viaje.


Mis trabajos siempre han ido por el camino del diseño gráfico, camino que está muy ligado y combina a la perfección con la fotografía. Después de haber estado en el periódico El País manipulando imágenes para su impresión y de haber sido diseñador gráfico en una agencia de publicidad, llegué a una pequeña zapatería donde necesitaban a un diseñador gráfico que además hiciera fotos a los zapatos para subirlos a su página web. 

Y allí estaba yo, con una pequeña caja de luz, una cámara semi réflex hecha polvo y muchísimos zapatos por fotografiar.

Fue entonces cuando un día rodeado de sandalias decidí comprarme mi primera cámara, la que aún sigo utilizando a día de hoy.

Podríamos decir que mi especialidad es la fotografía de retrato. La aventura empezó haciendo fotos a mis amigos y conocidos, cualquier excusa era buena para sacar la cámara a pasear. Cuando consideré que mi soltura con la cámara y la toma fotográfica eran los adecuados decidí contactar con personas ajenas a mi entorno, modelos o personas que tuvieran algo especial.

Ese algo especial es muy importante para mí. Es algo inconsciente y totalmente subjetivo, una sensación que me hace querer fotografiar a esa persona y que consigue que saque mi mejor manera de verla en el momento de hacer la foto.

Siempre digo que el cine es uno de mis referentes, no concibo un mundo sin cine. He pasado la mayor parte de mi vida viendo películas y esto ha podido ayudarme a entrenar e interiorizar mi cultura visual en cuanto a colores y planos casi de una forma totalmente inconsciente. El cine ha sido y será mi mayor fuente de inspiración. Para todo.

Al haber estudiado y trabajado en diseño gráfico, el manejo de programas como Photoshop y Lightroom estaba más que aprendido, lo cual supuso una gran ventaja  a la hora de revelar las fotografías. Aún así, hay muchas técnicas de revelado y retoque fotográfico que he aprendido realizando muchos cursos tanto online como presenciales. Pero sobretodo editando fotos muchas, muchas, muchas, muchas horas.


Lo importante siempre es avanzar, no hay que detenerse, cada día que haces fotos es un paso hacia delante. No sé en qué parte del camino estaré mañana, pero lo bonito de esto es dejarse llevar y al final la meta que mereces gracias a tu trabajo te acaba encontrando.  

Como ya dije anteriormente, mi primera cámara es la que aún me acompaña en este viaje, una Canon 700D. Fue recomendación de un amigo que por aquel entonces había empezado también en la fotografía y me enseñó a dar mis primeros pasos.

Me parece una cámara muy ligera, manejable, resolutiva y muy intuitiva. Con mi mítico Canon EF 50mm f/1.8 STM es con el que hago el 95% de mis retratos, es mi objetivo estrella. Es el que me permite hacer los retratos tal y como me gustan.

Casi siempre lo tengo a la máxima apertura para tener los grandes desenfoques de fondos y luces que persigo y busco tanto en mi fotografía. Me encanta desenfocar primeros y terceros términos para dejar al sujeto en un plano central que quede perfectamente enfocado.

Además, también tengo un Canon EF‑S 24mm f/2.8 STM que utilizo para los planos más generales y cuando se me queda pequeña la distancia de disparo en un espacio cerrado y limitado.

Todo lo anterior siempre lo guardo en una mochila de Amazon Basics. No es cara y me permite llevar mi cámara y los objetivos en su estructura interior con separadores. Además, tiene muchísimos bolsillos y compartimentos para guardar el tarjetero, las baterías extras, el atrezzo que pueda llevar, papeles, bolígrafos, botella de agua (importante), chocolate (importante también) y en realidad todo lo que necesite.

A uno de los lados tiene unas correas para poner mi trípode Hama Star 63 si fuera necesario también. Estoy muy contento con ella y ha soportado muchas inclemencias climatológicas y mi equipo ha sobrevivido a todas y cada una de ellas.

Otros accesorios que utilizo mucho también son mis fondos de tela para retratos en interior. Mis favoritos son uno negro y un Kate verde oscuro de 1,5×2,2m; y para armar todo, los porta-fondos, claro está. También tengo un reflector Neewer de 110 cm 5 en 1, que tiene todas las opciones: negro, blanco, dorado, plateado y translúcido.

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