Mis raíces están en un pequeño pueblo en el norte de Italia cerca del lago Maggiore. Hace unos años me mudé a Barcelona por amor y esto fue lo que me impulsó para dar un giro a mi vida y finalmente intentar conseguir mi sueño de trabajar como fotógrafa.

Comencé a fotografiar paisajes y espacios arquitectónicos en cada uno de mis viajes, uniendo así dos de mis pasiones. Mientras también me dedique a hacer fotos de los conciertos de amigos a los que iba y esto me dio mucha soltura. Me formé en el bachillerato Artístico en la Universidad de Bolonia y eso me permitió tener un archivo mental muy amplio de diferentes disciplinas artísticas y aprendí a educar mi ojo.


Durante un tiempo, mi obsesión era tal, que soñaba que sacaba unas fotos increíbles de viajes y muy a mi pesar, por las mañanas me levantaba triste porque solo había sido un sueño. Hasta que llegué a Barcelona y desde entonces me dedico a la fotografía de forma profesional.

En los últimos anos he desarrollado una pequeña obsesión por fotografiar plantas, especialmente en blanco y negro. También me apasiona inmortalizar paisajes y lugares con un toque nostálgico y misterioso.

Cuando comencé de manera profesional me di cuenta de que necesitaba distinguirme de alguna forma para poder vivir de la fotografía. Descubrí que Barcelona es un lugar muy apropiado para parejas extranjeras que quieren tener una buena sesión de fotos, por lo que aproveché mi habilidad de hablar inglés para abrirme un hueco en ese mercado. Asi es como me especialicé en la fotografía de parejas y bodas, la mayoria extranjeras.

Es un tema con el que disfruto mucho ya que me considero afortunada de poder conocer a parejas de todo el mundo, poder capturar momentos y crear recuerdos fotográficos para ellos. 

En los ultimos diez años he trabajado con Canon. Esta marca siempre estará en mi corazón ya que mi primera cámara reflex analógica fue una Canon, preciosa herencia de mi padre. De todas maneras, después de años de ser fiel a Canon, hace un año empecé a utilizar Sony Alpha III


por su capacidad de pillar el enfoque en los ojos de los sujetos, su velocidad de enfoque, el hecho de que aguante muy bien las altas luces y su ligereza han hecho que utilice esta cámara muy a menudo. En las bodas, y en situaciones en las que suelo trabajar con dos cámaras sigo utilizando mi Canon 5D MKIV junto a la Sony Alpha III.

El 35 mm es mi óptica favorita para captar una pareja y su entorno sin demasido efecto de distorsión gran angular. Mi Sigma art 35mm 1.4 casi nunca deja mi cámara. También utilizo el Canon 50mm 1.4 para retratos y en las bodas el Canon 85mm 1.8 para captar expresiones mejor. Para fotografías de interiores y arquitectura utilizo tambien el Canon 16-35mm 2.8, siempre teniendo cuidado que las lineas queden rectas. Para fotos de paisajes y naturaleza a veces hago uso del Tamron 70-200 2.8

Utilizo la mochila de Vinta TYPE-II: Black Matte. Me encanta su diseño, es resistente a la lluvia y a pesar de no ser muy voluminosa me caben dos cámaras, 3 objectivos y un flash. Es muy cómoda y me acompaña en cada viaje. Mi doble correa para utilizar dos cámaras es de OldStrap. Para guardar datos mi disco duro favorito es el LaCie Rugged 4T por su resistencia a caídas y al agua. Las fotos son recuerdos y los recuerdos son inestimables. Hay que guardarlos de manera segura.

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